Todo es culpa de ella, no debería estar acá -o quizás si- pero lo definitivo es que esto es culpa, sin lugar a dudas, de ella.
Y así parte esta historia, como todas, por responsabilidad única y exclusiva, de una mujer.
Todo es culpa de ella, no debería estar acá -o quizás si- pero lo definitivo es que esto es culpa, sin lugar a dudas, de ella.
Y así parte esta historia, como todas, por responsabilidad única y exclusiva, de una mujer.